La relojería suiza es sinónimo de precisión y durabilidad, pero incluso los calibres más robustos necesitan un mantenimiento profundo para conservar su rendimiento. En Relojería Jesús Sánchez realizamos intervenciones completas mediante despiece total del movimiento, un proceso que permite recuperar la funcionalidad original del reloj y garantizar su fiabilidad a largo plazo.

En este caso trabajamos sobre un Duward equipado con calibre ETA 2789, un movimiento automático histórico, conocido por su resistencia y su arquitectura eficiente. En el taller, cada componente se desmonta individualmente —ruedas, rubíes, muelles— para analizar desgastes, comprobar tolerancias y asegurar la correcta libertad de movimiento de todos los elementos.

El proceso incluye limpieza ultrasónica para eliminar aceites degradados y residuos que actúan como abrasivo interno, afectando directamente a la precisión del calibre. Destaca además un elemento técnico diferencial: la tija salomónica de geometría helicoidal, que permite un accionamiento más progresivo y suave de la corona, reduciendo el desgaste y mejorando la sensación en el ajuste de hora y calendario.

Tras la limpieza, se realiza el montaje siguiendo la arquitectura original del calibre, aplicando lubricación específica en cada punto crítico (escape, rodaje y sistema de carga). Finalmente, el ajuste se lleva a cabo mediante cronocomparador, asegurando que el reloj recupere sus parámetros de marcha y estabilidad.

Movimiento de reloj mecánico completamente desmontado, con piezas metálicas dispuestas en filas ordenadas sobre una superficie verde clara.

Calibre Suizo ETA 2789

El ETA 2789 es un calibre automático suizo desarrollado en 1969, con rotor central y sistema de carga automática. Trabaja a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora, cuenta con 25 rubíes y ofrece una reserva de marcha aproximada de 47 horas. Sus dimensiones son de 26 mm de diámetro y 5,9 mm de altura.

Incorpora segundero central, indicación de día y fecha con ajuste rápido —siendo uno de los primeros calibres en integrar esta funcionalidad—, escape de áncora suizo, volante regulado mediante índice y sistema de protección contra golpes Incabloc. No dispone de certificación COSC, pero destaca por su fiabilidad en uso diario.

Pertenece a una amplia familia de calibres ETA (2750–2791), con múltiples variantes según complicaciones: modelos sin fecha, con fecha, con día y fecha, y versiones con quick set o doble idioma. Su producción masiva y robustez lo convierten en uno de los movimientos más representativos de la relojería automática suiza del siglo XX.

Componentes de un reloj mecánico desmontado, organizados en filas sobre una superficie verde clara. Se distinguen engranajes, ruedas dentadas, ejes, puentes y la platina principal en primer plano, con enfoque selectivo que resalta las piezas centrales.
Piezas de un reloj mecánico desmontado distribuidas sobre una superficie verde clara, vistas en perspectiva baja. Se aprecian engranajes, ejes, ruedas y pequeños componentes metálicos, con fondo desenfocado que sugiere un entorno de taller.

Certificación y garantía profesional

En Relojería Jesús Sánchez contamos con certificación de Centro de Servicio Nivel 3, un reconocimiento que acredita la capacidad técnica para intervenir en calibres complejos siguiendo estándares profesionales de la relojería suiza. Esta certificación garantiza que cada proceso —desde el despiece hasta el ajuste final— se realiza con herramientas específicas, protocolos avanzados y control de calidad riguroso. Nuestro taller no solo repara, sino que cumple con los niveles más exigentes del sector para asegurar precisión, fiabilidad y durabilidad en cada intervención.

El mantenimiento de un ETA 2789 no es solo una reparación, sino una puesta a punto que devuelve al reloj su precisión, suavidad y valor mecánico original.

Detalle del interior de un movimiento de reloj mecánico calibre 2789 , mostrando engranajes dorados, rueda de escape con rubí, tornillo de regulación y placa principal con perforaciones y joyas visibles.
Primer plano de la placa principal de un movimiento de reloj automático vintage ETA 2789-NF, mostrando el número de calibre grabado "2789", marca ETA con el logo de la flor suiza, código "NF" y varios orificios para pivotes y rubíes visibles.
Detalle macro de engranajes dorados en un movimiento de reloj automático ETA 2789: ruedas del tren de marcha con dientes finos, pivotes con joyas rubí rojas visibles y tornillos de regulación, sobre placa metálica plateada con perforaciones.